Objetivo Plan Marco

Queremos anunciar, de modo renovado, la novedad transformadora de la Buena Noticia de Jesús a toda la comunidad educativa, desde el carisma vicenciano, como proyecto de vida personal y comunitario, y como un compromiso por la justicia y con los más pobres.




lunes, 13 de abril de 2020

Mensaje de Pascua de Resurreción 2020

VIGILIA PASCUAL EN LA NOCHE SANTA
HOMILÍA DEL SANTO PADRE FRANCISCO                             Sábado Santo, 11 de abril de 2020

«Pasado el sábado» (Mt 28,1) las mujeres fueron al sepulcro. Este año percibimos más que nunca el sábado santo, el día del gran silencio. Nos vemos reflejados en los sentimientos de las mujeres durante aquel día. Como nosotros, tenían en los ojos el drama del sufrimiento, de una tragedia inesperada que se les vino encima demasiado rápido. Vieron la muerte y tenían la muerte en el corazón. Al dolor se unía el miedo, ¿tendrían también ellas el mismo fin que el Maestro? Y después, la inquietud por el futuro, quedaba todo por reconstruir. La memoria herida, la esperanza sofocada. Para ellas, como para nosotros, era la hora más oscura.
Pero en esta situación las mujeres no se quedaron paralizadas, no cedieron a las fuerzas oscuras de la lamentación y del remordimiento, no se encerraron en el pesimismo, no huyeron de la realidad. Realizaron algo sencillo y extraordinario: prepararon en sus casas los perfumes para el cuerpo de Jesús. No renunciaron al amor: la misericordia iluminó la oscuridad del corazón En el desafío del dolor, María confiaba en el Señor. Sin saberlo, esas mujeres preparaban en la oscuridad de aquel sábado el amanecer del «primer día de la semana», día que cambiaría la historia. Jesús, como semilla en la tierra, estaba por hacer germinar en el mundo una vida nueva; y las mujeres, con la oración y el amor, ayudaban a que floreciera la esperanza. Cuántas personas, en los días tristes que vivimos, han hecho y hacen como aquellas mujeres: esparcen semillas de esperanza. Con pequeños gestos de atención, de afecto, de oración.
Al amanecer, las mujeres fueron al sepulcro. Allí, el ángel les dijo: «Vosotras, no temáis [...]. No está aquí: ¡ha resucitado!» (vv. 5-6). Ante una tumba escucharon palabras de vida... Y después encontraron a Jesús, el autor de la esperanza, que confirmó el anuncio y les dijo: «No temáis» (v.
10). No temáis, no tengáis miedo: He aquí el anuncio de la esperanza, que es también para nosotros, hoy. Son las palabras que Dios nos repite en la noche que estamos atravesando. En esta noche conquistamos un derecho fundamental, que no nos será arrebatado: el derecho a la esperanza; es una esperanza nueva, viva, que viene de Dios. No es un mero optimismo, no es una palmadita en la espalda o unas palabras de ánimo de circunstancia, con una sonrisa pasajera. No. Todo irá bien, decimos constantemente estas semanas, aferrándonos a la belleza de nuestra humanidad y haciendo salir del corazón palabras de ánimo. Pero, con el pasar de los días y el crecer de los temores, hasta la esperanza más intrépida puede evaporarse. La esperanza de Jesús es distinta, infunde en el corazón la certeza de que Dios conduce todo hacia el bien, porque incluso hace salir de la tumba la vida.
El sepulcro es el lugar donde quien entra no sale. Jesús salió por nosotros, resucitó por nosotros, para llevar vida donde había muerte, para comenzar una nueva historia que había sido clausurada, tapándola con una piedra. Él, que quitó la roca de la entrada de la tumba, puede remover las piedras que sellan el corazón. Por eso, no cedamos a la resignación, no depositemos la esperanza bajo una piedra. Su luz iluminó la oscuridad del sepulcro, y hoy quiere llegar a los rincones más oscuros de la vida.
Hermana, hermano, aunque en el corazón hayas sepultado la esperanza, no te rindas: Dios es más grande. La oscuridad y la muerte no tienen la última palabra. Ánimo, con Dios nada está perdido. Ánimo: es una palabra que, en el Evangelio, está siempre en labios de Jesús. Una sola vez la  pronuncian otros, para decir a un necesitado: «Ánimo, levántate, que [Jesús] te llama» (Mc 10,49). Es Él, el Resucitado, el que nos levanta a nosotros que estamos necesitados. 
Este es el anuncio pascual; un anuncio de esperanza que tiene una segunda parte: el envío. «Id a comunicar a mis hermanos que vayan a Galilea» (Mt 28,10), dice Jesús. «Va por delante de vosotros a Galilea» (v. 7), dice el ángel. Es hermoso saber que camina delante de nosotros, que visitó nuestra vida y nuestra muerte para precedernos en Galilea; es decir, el lugar que para Él y para sus discípulos evocaba la vida cotidiana, la familia, el trabajo. Jesús desea que llevemos la esperanza allí, a la vida de cada día. Pero para los discípulos, Galilea era también el lugar de los recuerdos, sobre todo de la primera llamada. Volver a Galilea es acordarnos de que hemos sido amados y llamados por Dios. Cada uno de nosotros tiene su propia Galilea. Necesitamos retomar el camino, recordando que nacemos y renacemos de una llamada de amor gratuita, allí, en mi Galilea. Este es el punto de partida siempre, sobre todo en las crisis y en los tiempos de prueba. 
Galilea era la región más alejada de Jerusalén, el lugar donde se encontraban en ese momento. Y no sólo geográficamente: Galilea era el sitio más distante de la sacralidad de la Ciudad santa. Era una zona poblada por gentes distintas que practicaban varios cultos, era la «Galilea de los gentiles» (Mt 4,15). Jesús los envió allí, les pidió que comenzaran de nuevo desde allí. ¿Qué nos dice esto? Que el anuncio de la esperanza no se tiene que confinar en nuestros recintos sagrados, sino que hay que llevarlo a todos. Porque todos necesitan ser reconfortados y, si no lo hacemos nosotros, que hemos palpado con nuestras manos «el Verbo de la vida» (1 Jn 1,1), ¿quién lo hará? Llevemos el canto de la vida a cada Galilea, a cada región de esa humanidad a la que pertenecemos. 
Al final, las mujeres «abrazaron los pies» de Jesús (Mt 28,9), aquellos pies que habían hecho un largo camino para venir a nuestro encuentro, incluso entrando y saliendo del sepulcro. Abrazaron los pies que pisaron la muerte y abrieron el camino de la esperanza. Nosotros,  hoy nos aferramos a Ti, Jesús Resucitado. Le damos la espalda a la muerte y te abrimos el corazón a Ti, que eres la Vida.

domingo, 5 de abril de 2020

¡Hoy es Domingo de Ramos!

Lectura del santo evangelio según san Mateo 21, 6-11
Fueron los discípulos e hicieron lo que les había mandado Jesús: Trajeron la borrica y el pollino, echaron encima sus mantos y Jesús se montó. La multitud extendió sus mantos por el camino; algunos cortaban ramas de árboles y alfombraban la calzada. Y la gente que iba delante y detrás gritaba:
—«¡viva el hijo de David!». «¡Bendito el que viene en nombre del Señor!».«¡Viva el Altísimo!».  
Al entrar en Jerusalén, toda la ciudad preguntaba alborotada
—«¿Quién es este?».
La gente que venía con él  decía
—«Es Jesús, el profeta de Nazaret de Galilea».
Palabra del señor.


Jesús sabía a qué se exponía insistía en el proyecto del reino de Dios. Era imposible buscar con tanta radicalidad una vida digna para los «pobres» y los «pecadores», sin provocar la reacción de aquellos a los que no interesaba cambio alguno.

Jesús no busca la crucifixión. Toda su vida se había dedicado a combatirel sufrimiento allí donde lo encontraba por eso no corre ahora tras la muerte, pero tampoco se echa atrás.

Seguirá acogiendo a pecadores y excluidos aunque su actuación irrite en el templo. Si terminan condenándolo, morirá también como un delincuente y excluido, pero su muerte confirmará lo que ha sido su vida entera: confianza total en un Dios que no excluye a nadie de su perdón.

Seguirá anunciando el amor de Dios a los últimos, identificándose con los más pobres y despreciados del imperio, por mucho que moleste en los ambientes cercanos al gobernador romano.

Seguirá ofreciendo «salvación»: dará «acogida» a los excluidos por la sociedad y la religión; regalará el «perdón» de Dios a pecadores y gentes perdidas. Esta actitud salvadora que inspira su vida entera, inspirará también su muerte.

En su crucifixión vemos el servicio último de Jesús al proyecto del Padre, y el gesto de Dios entregando a su Hijo por amor a la humanidad entera.

José Antonio Pagola

miércoles, 1 de abril de 2020

El PERDÓN en este curso especial

La Cuaresma es una oportunidad para mirarnos el corazón y nuestra vida. Da fuerzas para redirigir, seleccionar, decidirse y cambiar para ser libres. Buscamos ser conscientes de nuestra vida para aprender a llevar la dirección correcta. La Cuaresma es tiempo para dejarnos mirar por Dios, para descubrirle en cada persona y aprender a mirar como Dios mira.

En estos días en los que hemos puesto distancia obligada con nuestra VIDA real podemos aprovechar esta oportunidad para ver en nuestro interior. En el colegio al finalizar cada Cuaresma celebramos el PERDÓN, anotamos con un papel y un boli las actitudes que deseamos dejar de lado y hacemos compromisos para un cambio que permitirá una vida más feliz para nosotros y para nuestro entorno. Y es que Dios no quiere castigarnos, porque es nuestro PADRE BUENO. Desea que seamos felices viviendo desde su AMOR.

Este curso no será posible celebrar el sacramento del PERDÓN pero si hacemos este ejercicio al que se nos invita, con compromiso de cambio desde el corazón, podremos estar seguros de que nuestro Padre lo recibe, nos perdona y abraza.

martes, 24 de marzo de 2020

Esperanza :)


En el libro del Eclesiástico del Antiguo Testamento encontramos esta preciosa lectura que dice que es de Dios de donde viene toda la sabiduría de los sanitarios, ya que es el Creador de todo. ¿Cuántos años tendrá este texto? Muchos, antes de Cristo. Sin embargo hoy está de plena actualidad y nos llena de esperanza. Lo mismo pero de otro modo están diciendo hoy todas las personas que dan palmas desde sus ventanas a las 8 de la tarde.


ECLESIÁSTICO 38, 1-8
Honra al médico por los servicios que presta, que también a él lo creó el Señor. Del Altísimo viene la curación, y del rey se reciben las dádivas. La ciencia del médico le hace erguir la cabeza, y es admirado por los poderosos. El Señor hace que la tierra produzca remedios, y el hombre prudente no los desprecia.(...) Él es quien da la ciencia a los humanos, para que lo glorifiquen por sus maravillas. Con sus medios el médico cura y elimina el sufrimiento, con ellos el farmacéutico prepara sus mezclas. Y así nunca se acaban las obras del Señor, de él procede el bienestar sobre toda la tierra.
PALABRA DE DIOS

martes, 15 de octubre de 2019

DOMUND 2019 ESO

¿Qué frase de la letra de la canción te llega más? ¿Qué te sugiere esa idea de la “cadena de bondades”? ¿Qué tiene que ver eso con el bautismo? ¿Y con la misión? ¿De qué modos puedes participar en esa “cadena de bondades”?
 
Evangelio de Marcos 16, 15- 18
Y Jesús les dijo: «Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación. El que crea y sea bautizado se salvará; el que no crea será condenado. A los que crean, les acompañarán estos signos: echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos y, si beben un veneno mortal, no les hará daño. Impondrán las manos a los enfermos, y quedarán sanos».




jueves, 7 de febrero de 2019

Campaña contra el Hambre 60



El 25 de septiembre de 2015, los líderes mundiales adoptaron un conjunto de objetivos globales para erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos como parte de una nueva agenda de desarrollo sostenible. Cada objetivo tiene metas específicas que deben alcanzarse en los próximos 15 años.
Para alcanzar estas metas, todo el mundo tiene que hacer su parte: los gobiernos, el sector privado, la sociedad civil y personas como tú.



El pasado 8 de marzo en España celebramos una huelga feminista histórica
https://www.20minutos.es/noticia/3279968/0/manifiesto-huelga-feminista-8-marzo-2018/

Sabías que en el mundo hay 1.100 millones de niñas? Pero, 15 millones de niñas en edad escolar nunca tendrán la oportunidad de aprender a leer o escribir en la escuela Primaria, en comparación con 10 millones de niños. 39.000 niñas son obligadas, al día, a contraer matrimonio sin mediar su voluntad. 50.000 niñas, cada año, mueren por embarazos precoces. ¿Sabías que la pobreza, el hambre, la exclusión y la desigualdad, tienen rostro de mujer? La tasa mundial de mortalidad materna fue, en 2015, de 216 muertes por cada 100.000 nacimientos. Las mujeres representan el 51% de las víctimas de trata de seres humanos. El número de mujeres que poseen tierras es inferior al 13%.
 (Fuente: Estadísticas de Naciones Unidas)

Genesis 1:26–31

a nuestra imagen y semejanza.
Que tenga dominio sobre los peces del mar,
y sobre las aves del cielo;
sobre los animales domésticos,
sobre los animales salvajes,*
y sobre todos los reptiles
que se arrastran por el suelo.»
27 Y Dios creó al ser humano a su imagen;
lo creó a imagen de Dios.
Hombre y mujer los creó,
28 y los bendijo con estas palabras:
«Sean fructíferos y multiplíquense;
llenen la tierra y sométanla;
dominen a los peces del mar y a las aves del cielo,
y a todos los reptiles que se arrastran por el suelo.»
29 También les dijo: «Yo les doy de la tierra
todas las plantas que producen semilla
y todos los árboles que dan fruto con semilla;
todo esto les servirá de alimento.
30 Y doy la hierba verde como alimento
a todas las fieras de la tierra,
a todas las aves del cielo
y a todos los seres vivientes
que se arrastran por la tierra.»
Y así sucedió. 31 Dios miró todo lo que había hecho,
y consideró que era muy bueno.
Y vino la noche, y llegó la mañana:
ése fue el sexto día


“Doblemente pobres son las mujeres que sufren situaciones de exclusión, mal-trato y violencia, porque frecuentemente se encuentran con menores posibili-dades de defender sus derechos. Sin embargo, también entre ellas encontramosconstantemente los más admirables gestos de heroísmo cotidiano en la defensay el cuidado de la fragilidad de sus familias.” (EvangeliiGaudium,212)
 
  ¿Conoces a Malala Yousafzai? 
Entre 2003 y 2009, los Talibanes que dominaban el territoriodonde vivía Malala, prohibieron que las niñas recibieran educación, afirmando que la mujer debía estar relegada al espacio doméstico. Malala escribía en internet defendiendo el derecho de todos a recibir educación. “Mi sueño es que todos los niños puedan ir a la escuela”. Cuando se encontraba en el autobús que la llevaba a la escuela, el 9 de octubre de 2012,un miliciano talibán detuvo el autobús y violentamente subió a éste, con la intención de asesinar a Malala. Así que, disparó su pistola en repetidas ocasiones contra ella. Malala salvó la vida milagrosamente. Tiempo después recibió el Premio Nobel de la Paz. Nos inspira su consejo: “si tienes miedo no puedes avanzar”.





Oración 
Señor Jesús, Tú siempre hiciste que quien se acercaba a Ti se sintiera mejor, reconocías su dignidad y le tratabas como hermano tuyo. Los hablabas con cariño y respeto, ¡para ti eran iguales! Y ahora lo sigues haciendo. Somos muchos tus amigos, tus hermanos y sabemos cuánto nos quieres y nos respetas a cada uno, aunque seamos tan distintos. Así queremos vivir nosotros, ayudando a todas las personas a sentirse dignas y queridas. Ayúdanos a ser valientes y a tratar siempre bien a los demás. Que nunca nos rindamos y luchemos juntos por un mundo más justo, un mundo que sea como Tú lo has soñado. AMÉN